martes, 26 de julio de 2011

De dar vueltas al bailongo...

Al fulanito le ha gustado bailar desde siempre, desde que estaba en la panza de Má. Una vez de plano la susodicha nos censuró…íbamos los dos bailando muy a gusto en el carro mientras escuchábamos Van Halen, pero de plano Má quitó la canción porque el fulanito andaba brincoteando harto en la panza y creo que eso no le resultó muy cómodo.

Desde chiquitito la música le gusta al chamaco, desde que estaba en la panza ha escuchado de todo tipo, ya que nació le poníamos música tranquila para dormir y relajarlo antes del baño. La mayoría de las veces, al escuchar lo que le poníamos el fulanito movía piernas y brazos cuando aun o podía enderezarse, después comenzó a hacer un movimiento de cadera medio chistosito cuando ya se sentaba o si la canción le encantaba se sacudía todo.

Más adelante comenzó a coordinar mejor y pudo mover la cabeza, o los brazos o las piernas. Pero lo mero bueno llegó cuando el chamaco comenzó a pararse y en su brincolin giraba como loco sin miedo alguno a marearse, se impulsaba con tal fuerza que al final solo levantaba los pies y echaba la cabeza para atrás viendo como todo se movía a su alrededor al compás de la música. Ya que pudo sostenerse el chamaco se inventó su propia forma de “perreo” y movía la cadera de adelante hacia atrás con movimientos chiquitos y rápidos, eso sí, sin soltarse ya fuera de la mesa o una silla o sillón. Cuando el chamaco pudo caminar, la técnica de las vueltas se hizo presente de nuevo pero esta vez fue más selectivo con la música y el mariachi se convirtió en su preferido, nomás lo escuchaba y se ponía a brincar y a dar vueltas por toda la habitación y si se nos ocurría quitarla uff! Cuidado!

Justamente aprovechando el gusto por este tipo de música que también le gusta a su abuela materna, el fulanito aprendió a bailar de “cachetito” así que el ritual siempre era el mismo: llegaba a casa de los abuelos, pedía la música, corría hacia su abuela para sacarla a bailar, la abuela lo cargaba y extendía la mano mientras el fulanito le sostenía el dedo y se le repegaba al cachete, así podían estar horas a pesar de que la abuela se cansara.

Después el fulanito comenzó a bailar casi con cualquier cosa que escuchaba en la tele, música de las novelas, de película, comerciales y demás programas, con todo se emocionaba, daba vueltas e incluso zapateaba. El problema era cuando la canción terminaba…el drama se hacía presente porque no teníamos como repetirla y había que esperar a que otro ritmo llamara su atención.

Ahora el chamaco baila moviendo o la cabeza, o los pies, o gira dependiendo del ritmo y como lo siente, tiene un chorro de pasos para presumir, pero eso sí, el decide la música que quiere bailar, el lugar y la hora así sean las 7 de la mañana o las 9 de la noche. El fulanito corre hacia donde tenemos el CD, lo prende, le sube el volumen a todo lo que da y se pone a dar vueltas ya sea alrededor de la mesa, o se avienta contra el sillón si la música está de plano muy pesada o me pida la mano mientras gira a mi alrededor.

Ahora, los fines de semana le ha dado por poner la música, buscar una canción lenta y pedirme que lo cargue mientas me abraza y se recarga en mi hombro y yo me muevo de un lado a otro, es como una variación de lo que en su momento definí lo que era bailar con Má: abrazarnos y dar vueltas… Incluso a veces estamos los tres abrazados dando vueltas bien temprano mientras el fulanito cierra los ojitos y disfruta el momento junto a nosotros…re-bonito…

Ha sido rico ver como mi chamaco ha ido perfeccionando sus técnicas de baile, se ha vuelto más selectivo y siento que cada vez disfruta más el moverse al ritmo de la música mientras comparte el momento con la gente que lo quiere.

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jueves, 21 de julio de 2011


Los terribles “casi” dos años

El fulanito lleva dos días en ser el terror en casa. Se ha vuelto súper inquieto, escala todo y después nos grita para que veamos que está en el respaldo del sillón recargado de la ventana, tira todo, no hace caso y quiere que a toda hora se haga su santa voluntad, sin duda cree que puede hacer lo que se le dé la gana. Creo que estamos entrando a los terribles dos años aunque aun no los cumpla.

Ahora sí tenemos harto para pensar que ya entramos en esa etapa porque el fulanito anda de un chipil-necio-retador que nomás nos dan ganas de ponernos a llorar con él. Y por más que Má y yo hemos leído sobre el tema y en todos lados dicen que tenemos que entender que no se porta mal porque quiere hacerlo sino que actúa según sus impulsos los cuales tiene que aprender a controlar, entendemos que la practica no es lo mismo que la teoría y de verdad creo que es un reto a nuestra paciencia.

Supongo que los terribles dos años es la edad más temida por los papás porque no sabemos cómo reaccionar ante sus impulsos o berrinches o pataletas, es decir, a su frustración por no hacer lo que se le antoja a placer. Aquí encontré algunos consejos, igual que con todo algunas cosas se podrán aplicar si es que están viviendo lo mismo que nosotros y va de acuerdo a la forma en la cual están educando a su chamaco.

-Marcar límites. Todos los niños necesitan seguir una serie de reglas para sentirse seguros. No puedes permitir que haga lo que se le antoje en algunos casos por seguridad. Antes de ir al parque por ejemplo explícale 3 o 4 normas sencillas que deberá cumplir: no pegar a otros niños, no colarse en la fila del tobogán, no quitar ningún juguete y no separarse mucho de sus papá por ejemplo

- Nunca olvides llevar al parque alguno de sus juguetes preferidos, así habrá menos opciones de que quiera los de los demás. (Aunque ya se sabe cómo son los niños, siempre quieren lo que ellos no tienen.) y podrá ayudarte mucho si es que hace berrinche o de plano quiere correr en dirección contraria a la que tú estás

- Intenta ponerte en su lugar cuando le veas enfadado o descontento porque no ha logrado lo que quería. Si le ves llorar porque no se ha podido subir al columpio, consuélale y busca una alternativa. El tratar de ponerte en su lugar podrá hacer más fácil el entender por lo que está pasando y también ayudarte a encontrar la mejor solución en ese momento.

- Nunca le grites ni le castigues o le hagas lo mismo que él ha hecho (empujarle, quitarle un juguete suyo…). A pesar de los progresos que tu pequeño ha hecho desde que nació, no debes olvidar que aún es un bebé y, por lo tanto, necesita aprender a comportarse correctamente.

Si a pesar de todo comienza con uno de sus berrinches y no hay forma de calmarlo, vuelve a casa o sal de ese lugar con él hasta que se tranquilice.

Supongo que mientras vayamos viviendo esta etapa con el fulanito podremos irles contando cómo nos va, porque no todo es malo, el fulanito es un chamaco lindo, bien cariñoso y pasamos muy buenos ratos con nuestros rounds de cariño.

jueves, 14 de julio de 2011

Silla para auto con ¿caducidad?

Ahora con la llegada de zutanito@ comenzaremos de nuevo con todo este relajo para elegir algunas cosas que son indispensables, como la sillita del auto.

Ayer leí en el Publimetro que las sillas de auto para bebé tienen caducidad, y eso me causó mucha curiosidad porque nunca lo consideré, y aunque creo que la palabra caducidad está mal empleada ya que una silla no se echa a perder con el tiempo, si es segurísimo que ya no sirva tras un accidente.

Lo que me llamó la atención del articulo es que la silla de auto se debe elegir en función del peso del niño y no de su edad es en este sentido en el cual se “caduca” el producto ya que las sillas sirven hasta cierto peso, después ya no serán lo suficientemente seguras para llevar al chamaco en el auto. Casi siempre se indica la edad en los manuales pero como los niños difieren de peso, la edad es lo que debe de servir de orientación y el peso es lo que debe de dar la base de uso para todos los demás productos.

Como ya lo hemos comentado, si queremos seguridad es mejor comprar una silla nueva para nuestro chamaco ya que no sabemos cómo se han utilizado, o si han estado implicadas en un accidente, o no vienen con instrucciones o falta alguna pieza de la silla. De esta manera no podremos garantizar la seguridad que requerimos para viajar con nuestros niños y al final, las ventajas económicas no compensan los riesgos para la seguridad. Por todo esto lo más seguro es comprar una silla nueva donde le puedan asesorar sobre el uso correcto además de garantizar la calidad.

Estudios realizados demuestran que el 80%[1] de los propietarios de vehículos con niños pequeños instala la silla de auto incorrectamente. Esto se debe, por ejemplo, a errores en la fijación o en la colocación en el sentido equivocado. Es importante exigir siempre al comprar una silla que le asesoren sobre la instalación y elección de la adecuada al peso y talla del chamaco.

Los tipos de sillas que hay son los siguientes:


SILLAS DE AUTO GUPO 0+: de 0 a 13 kg hasta aprox. 12 meses

El grupo 0+ es para bebes recién nacidos hasta que tienen trece kilos (aproximadamente 12 meses) siempre estas sillas deben colocarse en sentido contrario a la marcha y para mayor comodidad y seguridad algunas tienen la opción de utilizarse en combinación de una base que facilita su instalación. La mayoría de las sillas de este grupo se adaptan a la carriola lo cual es muy cómodo porque se puede trasladar al chamaco de la carriola al automóvil en un solo movimiento y sin molestarlo. Si el viaje es más de dos horas es recomendable hacer paradas de descanso para que no sufra la columna. Algunas sillas de este grupo se pueden utilizar hasta que el bebe alcanza los 18 kilos de peso por lo cual son más rentables aunque no permiten adaptarse a la carriola.


SILLAS DE AUTO GUPO I: de 9 a 18 kg hasta aprox. 3,5 años

Abarcan bebes a partir de que alcanzan los 9 Kg de peso hasta los 18 Kg (aproximadamente tres años y medio) aunque en el grupo anterior el bebe puede estar hasta los 13 Kg se le suele cambiar antes a esta silla porque ya le permite ir en sentido de la marcha en contacto visual con los padres y en general al chamaco le gusta observar todo lo que le rodea.



SILLAS DE AUTO GUPO II/III: de 15 a 36 kg hasta aprox. 12 años

Este es el último grupo de silla, lo fundamental de este grupo es la protección en la zona cervical que es la parte más vulnerable en caso de colisión además que permite que, aunque se quede dormido, mantenga la columna recta. A la hora de elegir la silla asegúrate de que cumpla con estos requisitos incluso te recomendamos que tu chamaco la pruebe para asegurarte de que se adapte bien.



Nosotros recomendamos ahorrar y comprar un solo producto, por ello comenzaremos a buscar sillita que pueda ser utilizada hasta que el zutanit@ tenga, si no los 12 años al menos si que aguante un poco menos.

Hemos buscado por internet y encontramos que todas las sillas de la marca The First Years son para niños desde 5 hasta 57 libras en algunas y 100 en otras, es decir de 2.26 kg a hasta 29.5 kg en algunas y 45 kg en otras (lo que pesaba Má antes del embarazo!) Por lo que solo realizaremos una compra que durará mucho tiempo evitando que la silla de nuestro zutanit@ “caduque”…cosa que no pasó con el fulanito a quien también le tendremos que comprar una silla nueva…



[1] Fuente: The Automobile Association

Maltrato Infantil II

Al buscar información sobre maltrato infantil, encontré este folleto que realizó Esperanza para la Vida, una ONG ubicada en Monterrey.

Quiero compartírselo ya que está muy completo y como sabemos, es necesario que estemos informados al respecto. No olviden difundir esta información.

Les dejo el link:

El sufrimiento y maltrato infantil



lunes, 4 de julio de 2011

Maltrato infantil: ¿Cómo reconocer si existe algún problema?

Ayer nos llegó un artículo de una de las páginas que Má consulta mucho, seguro la conocen, es Baby Center. Se me hizo muy importante por lo que quiero compartírselos a sabiendas de que no es la única fuente pero puede ayudarnos mucho sobre todo a aquellos papás que estamos en proceso de iniciar con la guardería y tememos que le pueda pasar algo a nuestros chamacos.

Como una primera parte puede guiarnos, aunque a lo largo de la semana trataré de subir toda la información que pueda para conocer al respecto y estar bien informados, sin el afán de ser pesimista y pensar que a mi chamaco le puede pasar algo así pero es justamente estando bien informados que podemos prevenir cualquier tipo de accidentes o eventos que pueden afectar la salud de nuestros hijos.



Aprobado por la Junta de Asesores Médicos de BabyCenter

¿Cómo puedo reconocer si mi bebé ha sido víctima de maltrato infantil?

Si tu bebé pasa cualquier cantidad de tiempo lejos de ti — ya sea con una niñera, un familiar o en una guardería — es normal que te preocupes por su seguridad. Y al igual que cualquier padre, probablemente te preguntarás si eres capaz de notar si tu bebé ha sido maltratado.

Algunos padres pasan por alto las señales de abuso porque no quieren enfrentar lo que está sucediendo. Por otra parte, aún cuando se mantengan atentos a síntomas físicos y cambios de comportamiento que pudieran indicar malos tratos, a veces es difícil descubrir qué sucedió exactamente cuando tú no estás presente.

"Uno siempre está jugando un juego de adivinanzas", dice Kathy Baxter, directora del Consejo de Abuso Infantil de San Francisco. "Un bebé puede tener muchas otras razones para estar quisquilloso o volverse retraído. Pero los padres conocen muy bien a sus hijos, así que déjate guiar por tu instinto".

Como tu bebé o niño pequeño no puede decirte lo que está pasando, descubrir si lo han maltratado puede ser aún más difícil que en el caso de un niño mayor. Lo que puedes hacer es observarlo detenidamente en busca de señales que te muestren si algo no está bien. Algunos padres descubren signos de abuso — tales como hemorragias internas y lesiones — sólo cuando llevan a su bebé al médico porque no deja de llorar o está demasiado irritable.

Señales a tener en cuenta .

Un niño que ha recibido malos tratos físicos puede:

-Llorar y batallar cuando tenga que ir a la guardería, o parecer asustado alrededor de quien lo cuida o de otros adultos.

-Llegar a casa con inexplicables moretones, rasguños, quemaduras, huesos rotos, ojos negros, cortaduras, mordeduras u otras lesiones. Las lesiones repetitivas de cualquier tipo pueden ser una señal de peligro.

-Ten en cuenta que las señales del síndrome del bebé sacudido (SBS), el cual ocurre con mayor frecuencia en bebés que han sido sacudidos en momentos de rabia, pueden ser leves o severas.

-Las lesiones ocasionadas por sacudir a un bebé generalmente ocurren en los niños menores de 2 años, aunque a veces el síndrome se manifiesta en niños de hasta 5 años.

-Un bebé con SBS puede tener los ojos vidriosos, estar rígido, letárgico, irritable, tener una disminución de apetito, dificultad para alimentarse o vómitos. Puede costarle trabajo enfocar la mirada en un objeto o levantar la cabeza. En casos severos, puede tener dificultad para respirar, o puede tener convulsiones, insuficiencia cardiaca, coma y pérdida del conocimiento.

-Si sospechas que tu bebé está sufriendo del síndrome del bebé sacudido, llama inmediatamente al servicio de urgencias (911 en EE.UU.) Cada minuto cuenta en términos del daño que un bebé con síndrome del bebé sacudido puede sufrir.

Un bebé que ha sido víctima de abuso emocional puede:

-Mostrar problemas de comportamiento o cambios tales como rechazar el afecto de los padres o, alternativamente, volverse excesivamente apegado.

- Perder el apetito.

- Tener pesadillas o dificultad para dormir.

Un bebé que ha sido víctima de abuso sexual puede:

- Tener sangrado o moretones en o alrededor del área genital.

- Tener dificultad para sentarse, posiblemente a causa del dolor genital o anal.

- Sufrir de infecciones de las vías urinarias.

Si tienes alguna preocupación sobre la posibilidad de abuso, actúa de inmediato. Cuanto antes resuelvas el problema, mejor será para tu hijo. Habla con la persona que cuida a tu hijo para observar sus reacciones. Si esa conversación no te saca de dudas o calma tu preocupación, busca en la guía telefónica el número de contacto de algún organismo dedicado a prevenir o acabar con el maltrato infantil. Lo encontrarás bajo las palabras "Maltrato infantil", "Abuso infantil" o, en inglés, "Child abuse". También puedes llamar al Departamento de Recursos Humanos de tu ciudad, si existe uno, o incluso directamente a las autoridades o la policía.

BabyCenter en Español:

http://espanol.babycenter.com/baby/seguridad/como-detectar-abuso-infantil/#ixzz1RAw39lWy