miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sus primeros pasos

El fulanito ya tiene meses caminando, pero aún pide la mano para sentirse seguro y ahí andamos con él para todos lados, así anda re bien. Hace poco Má y yo nos preguntábamos cuando se animará a caminar, porque justo cuando ya se había soltado a hacer sus solitos una persona lo dejó en el piso sin saber que el chamaco aún no caminaba y como el fulanito no encontró de donde sostenerse el pobre fue a dar al piso, esa vez Má estaba bien orgullosa porque el chamaco metió rebien las manos y no se pegó, pero el susto de la caída y el ruido que provocó en la duela nadie se lo quitó y hasta las ganas de dar sus primero pasos se le fueron.

Hace como una semana el chamaco comenzó a pararse solito sin apoyarse de algún objeto o persona. Apenas hace dos día lo logró y para él fue un verdadero triunfo, primero apoyó las manos en el suelo, subió sus pompis y se impulsó fuerte para quedar parado mientras se le iluminaba la cara por la alegría que le causó el importante suceso, volteó a ver a Má, luego a mí todo lleno de emoción suspiraba, respiraba rápido y sonreía para después dejarnos ver una cara de que no se la creía. Tardó más en caer que en intentarlo de nuevo…y su reacción fue la misma entre sonrisas y fiestas que le hacíamos el fulanito estaba más que feliz por su nuevo logro.

Después de ese triunfo el fulanito se ha estado animando a dar sus pasos solo, en la cama lo hace re bien pero en el piso ya lo piensa dos veces y no es tan fácil que se anime, aunque cuando lo hace y siente la libertad de poderse mover el chamaco se encarrera y de nuevo la emoción le gana y olvida la parte técnica por lo que sólo da unos cuantos pasos para después caer de nuevo…

Lo más chistoso de todo es que tiene un horario estricto para dicha actividad, como a eso de las 7, 7.30 el chamaco comienza con la hora de la práctica de la parada y la caminada, rara vez lo hace durante el día y cuando se suelta a ejercitar dichas habilidades lo hace en serio durante un buen ratito hasta que llega la hora de la cena o el baño…

Y así el fulanito comienza ya su camino hacia la independencia, aún con miedo, no muy seguro pero eso sí con harta emoción por un nuevo triunfo ganado en el proceso de desarrollo y practicando con cautela, creemos que no tarda nada en agarrar confianza y soltarse a correr como loco por todos lados, estamos seguros de que dará una lata tremenda sin que Má o Pá lo controlen. El chamaquito no tiene prisa pero sí muchas ganas y emoción por conocer cosas, eso me encanta de mi chamaco, las ganas por conocer y explorar todo lo que le rodea.

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